miércoles, 21 de mayo de 2008

Yo también quiero que gane Scholes

Hoy se juega la final de la Champions League entre el Manchester United y el Chelsea. Y quiero que gane el ManU por tres jugadores: Paul Scholes, Ryan Giggs y Wayne Rooney. Paso de Cristiano Ronaldo. Y las razones las da John Carlin, columnista del diario AS de España:


John Carling | 21/05/2008

No quiero que el Manchester United gane la Copa de Europa por Alex Ferguson, el hombre más antipático, con menos gracia, del fútbol inglés. No quiero que gane el Manchester por Cristiano Ronaldo que, como Ferguson, es brillante, claro que sí, pero como personaje es insoportable. Digo personaje, no persona. Puede ser que en privado sea un encanto de hombre (Ferguson dudo mucho que lo sea), pero la imagen que proyecta en el campo es de un creídillo malcríado. Cada vez que pierde el balón la única explicación posible, según las caras que pone y los numeritos teatrales que monta, es que alguien le hizo una falta; que el árbitro se equivoc que alguna enorme injusticia se ha hecho contra su talento y su derecho divino de salirse siempre con las suyas. No. Yo quiero que gane el Manchester porque los cuatro defensas -Brown, Vidic, Ferdinand, Evra- son, individualmente, unos leones y como bloque, un muro de Berlín.

Quiero que gane el Manchester porque Rooney me parece un fenómeno y me encanta la pareja que ha hecho -los dos unos maravillosos barriobajeros, peleones y talentosos- con el argentino Tévez. Quiero que gane el Manchester porque Ryan Giggs, el extremo izquierdo galés que ha ganado diez títulos ingleses, es uno de los jugadores que más he disfrutado ver desde que debutó hace 18 años. Quiero que gane el Manchester porque Paul Scholes, que no jugó por sanción la final que ganó su equipo en el Camp Nou en 1999, es un jugador cuya grandeza nunca se ha acabado del todo de reconocer. Nada me gustaría más que el tímido, valiente, honesto, decente, solidario Scholes marcase el gol de la victoria.


Original publicado en: http://www.as.com/opinion/articulo/gustaria-ganase-paul-scholes/dasopi/20080521dasdaiopi_8/Tes

miércoles, 14 de mayo de 2008

Ojala sea un "hasta pronto" y no un "hasta luego"


Se va de las canchas la mejor jugadora de la última década, con todo el permiso de las hermanas Williams y de la pléyade de jugadoras rusas y europeas orientales que pueblan el top 10 de la WTA. En una época en la que la potencia física se ha ido imponiendo a la capacidad técnica, Justin Henin supo imponerse gracias a la plenitud de recursos técnicos que le permitían compensar una aparente desventaja física:
  • Estatura baja para el promedio de sus rivales en el top10, lo cual condiciona la potencia de su servicio que lo compensaba con un grado mayor de efecto y ángulos.
  • Detrás de la aparente fragilidad, Henin escondía una gran capacidad física y una excelente velocidad de piernas que le permitían un gran juego de fondo en su terreno favorito, la arcilla y le permitían ser más que competitiva en el resto de superficies.
  • Un golpe de revés a una mano que era una delicia para nosotros como espectadores y una amenaza permanente para sus rivales por su capacidad de combinar ángulos imposibles con paralelas desde la línea de fondo.
  • Su drive no tenía nada que envidiar al revés. Su buena muñeca le permitía cambiar el ritmo de juego con extrema facilidad, combinando golpes profundos con drop shots que rompían el ritmo de sus rivales.
Pero más allá de todo ello, resalta su elegancia y sobriedad. Temperamental si, nunca le vi perder los papeles ante una situación adversa o reclamar de malas maneras a un juez de silla. Y aunque pueda parecer conservador, prefiero su sobriedad en sus atuendos a la hora de vestir que la "elegancia" de Sharapova o la excentricidad de las hermanas Williams.

Y aunque en la rueda de prensa anunció su "retiro definitivo", espero que en este caso se produzca un retorno... no pido que sea para volver al número 1, no, simplemente que podamos disfrutar nuevamente de su tenis elegante, técnico y efectivo en medio de tanta potencia.